Es la pregunta más frecuente que recibimos, y la respuesta honesta es: depende. Pero "depende" no te sirve para tomar una decisión, así que en este artículo vamos a desglosar exactamente qué define el precio de una tienda online y cómo elegir la opción correcta según el momento de tu negocio.
Los factores que más impactan en el precio
- Cantidad de productos y cómo se organizan (categorías, variantes, stock).
- Medios de pago que necesitás: Mercado Pago, transferencia, efectivo, financiación.
- Integración de envíos: cálculo automático, seguimiento, correo y empresas privadas.
- Plataforma elegida o desarrollo a medida.
- Diseño estándar o personalizado alineado a tu marca.
- Funcionalidades extras: descuentos, cupones, lista de deseos, programa de puntos.
Plataforma vs. desarrollo a medida: la diferencia real
Las plataformas como Tiendanube o WooCommerce permiten arrancar rápido y con menor inversión inicial. Son ideales si estás empezando, tenés un catálogo acotado y no necesitás funcionalidades muy específicas. La contra: cobrán una comisión por venta o un abono mensual, y tienen límites en lo que podés personalizar.
El desarrollo a medida tiene un costo inicial más alto, pero no pagás comisiones, podés hacer exactamente lo que necesitás y el sitio es 100% tuyo. Conviene evaluarlo cuando el volumen de ventas empieza a hacer que las comisiones de la plataforma sean más caras que un desarrollo propio, o cuando necesitás integraciones específicas que la plataforma no soporta.
Los costos que nadie menciona al principio
Más allá del desarrollo inicial, hay costos recurrentes que hay que considerar:
- Hosting y dominio: entre $5 y $30 USD mensuales según la plataforma.
- Comisiones por transacción: Mercado Pago cobra entre 4% y 6% por venta.
- Abono de la plataforma: Tiendanube tiene planes desde $0 con comisión hasta planes fijos mensuales.
- Mantenimiento y actualizaciones del sitio.
- Publicidad para generar tráfico (opcional pero casi siempre necesario al inicio).
¿Cuándo conviene cada opción?
Si estás arrancando y querés validar si tu producto vende online, una plataforma existente es la decisión correcta: más rápido, menor inversión y podés empezar a vender en días. Si ya vendés, tenés un catálogo grande o necesitás algo que las plataformas no permiten — integraciones con tu sistema de stock, precios por cliente, o un flujo de compra personalizado — ahí tiene sentido evaluar un desarrollo propio.
La pregunta correcta no es cuánto cuesta
La pregunta correcta es cuánto vas a recuperar. Una tienda online bien hecha — rápida, clara y con medios de pago integrados — puede generar consultas y ventas las 24 horas. Una mal hecha, aunque sea más barata, no convierte y termina siendo dinero perdido. Por eso siempre arrancamos con un diagnóstico antes de cotizar: para entender qué necesitás realmente y no ofrecerte más ni menos de lo que tiene sentido para tu etapa.